Nos criamos al norte del sur en una villa que no sale en las guías gastronómicas por ninguna catedral culinaria, en una pequeña villa que no sale en la tele por ningún concurso de cocineros casposos, que no tiene patrocinadores con mucho dinero y que no es ni la capital. Una villa pequeña que tiene lo que la mayoría de villas pequeñas pero sin ser la número uno en nada. Nadie peregrina a nuestra villa buscando un bocado exquisito.  Seguir leyendo “Manifiesto Primero “

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