Estrenamos temporada y nos habíamos dejado en el tintero por falta de tiempo la crónica de lo que seguramente fue la mejor experiencia gastronómica que tuvimos el año pasado. No os engaño si os digo que para el componente del blog que firma estas líneas también ha sido hasta el momento la mejor de su vida. Y es que ni cortos ni perezosos nos escapamos a ver qué cocinaba Martín Berasategui en su carta de 2017. No nos vamos a andar con zarandajas y vamos a reconocer ya desde el minuto uno que tuvimos que ahorrar durante todo el año para poder zurrarnos semejante homenaje.

Madrugamos con la idea de pegarnos una sesión vermú por Lasarte y eso fue exactamente lo que hicimos hasta que nos llegó la hora de comer. Lasarte mola bastante, no es la capital del pincho, ni la población con más encanto de la península, pero es un notable en todo, buenos pinchos, gente amable, txakolí y un montón de bares donde disfrutar. No se puede pedir más. Tras unos pocos txakolís nos acercamos al Restaurante de Martín, y la impresión no pudo ser mejor desde el primer momento. Que si te salen a recibir con el paraguas a la entrada porque llovía, que si bienvenidos blablablá, que si acompáñenme los señores, que si madre mía todo. Paco Martínez Soria habría estado orgullosísimo de nosotros.

Nos sentaron en la que sin lugar a dudas es la mejor mesa de todo el restaurante. Vistas acojonantes tanto del comedor como del paisaje. Al fondo a la derecha, como debe ser.

Nos propusieron tomar un algo, un txakolí, una cerveza, un vinacho, algo, antes de empezar con la comida y eso precisamente fue lo que hicimos. Mientras que si le dábamos al Txakoli k5 del colega Arguiñano se nos presentó el sumiller.

– ¿Hola qué tal? aquí les traigo la carta de vinos. – Se saca la guía telefónica de Barcelona y nos la deja en la mesa.

– ¿Vino de la casa no hay? – Cachondeo generalizado, hasta el pobre sumiller se ríe.

– Pues no señores pero si lo desean les podemos maridar la comida con un recorrido por el mundo de los vinos que en nuestra opinión se ajusta perfectamente al menú.

– Adelante con esa movida.

Aquí aceptamos el precio, que os engañaríamos si os decimos que fue barato. Después de la elección del vino empezó el festival. Cestas de pan de mil sabores y estilos, focaccia, pan de fermentación larga, pan de mil cereales, pan pan pan. El paraíso. Solo el pan ya mereció la visita.

Obnubilados con los entrantes entenderéis que no os pongamos una descripción pormenorizada de todo. Las imágenes hablan por sí mismas. Como resumen comentaros que las fotos no hacen honor a lo bueno que está todo.

 

Mención especial merecen los postres que fueron realmente acojonantes.

Tras la comida unos cafés con una dulce sorpresa y unos copazos. Martín Berasategui se acercó a la mesa a charlar un buen rato con nosotros. Nos comportamos como si fuésemos los grupis de una estrella de rock. Un diez también en el trato personal.

Para terminar analizamos un poco la discusión filosófica de si merece la pena el dinero que cuesta. Nuestra conclusión es que SÍ. Ninguno de los componentes de NSC diría que es barato, pero indiscutiblemente todos estamos de acuerdo en que es una experiencia inolvidable. Gastronómicamente el viaje es fantástico. Y además a nosotros Lasarte nos pilla relativamente cerca de casa así que sí. No volveremos el año que viene porque intentaremos conocer otras experiencias pero dejamos un rincón en la agenda venidera para volver. GRANDE MARTÍN.

Puntuación: 10/10

Restaurante Martín Berasategui

Loidi Kalea, 4 – 20160 Lasarte-Oria (Gipuzkoa)
Tel. (+34) 943 366 471 / (+34) 943 361 599
info@martinberasategui.com

 

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