Alerta roja por nuevo sitiazo en Gijón.

Uno de los espías a sueldo de NoSoloCachopos nos informaba hace menos de una semana de que cerca del ayuntamiento había abierto un garito de modernos que seguramente nos iba a gustar.

Así que tuvimos que coger la gabardina de agente secreto e infiltrarnos en territorio enemigo para hacer un estudio de campo.
Llegamos a las diez tras deambular achicando cerveza por varios garitos de la zona buscando imbuirnos del espíritu modernota necesario para pasar desapercibidos durante la cena.
Ya en la taberna Mad Can como tapadera nos hicimos pasar por críticos gastronómicos de la Guía Michelín. La camarera, muy atenta, se lo creyó a pies juntillas, además le hizo gracia, no paraba de reírse. Esa es la actitud, nadie sospechó en ningún momento de nosotros.

Para empezar, el vino. Nos zurramos un Enfuria D.O. Yecla, un vinacho sorprendente por lo poco conocido, con un paso de boca fantástico, muy suave, mucha fruta madura. Y un precio ajustado. Además nos gustó que la carta no fuese una guía telefónica, unos 20 vinos con precios que van desde los 13€ hasta los 22€, perfecto, no hace falta más.

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Pedimos Longueirones semiescabechados, wakame, fonzu y pepino, una picaña en parrilla de carbón y anticucho nikkey y callos de Mar y Montaña al Kimchi.
Nos pusieron para abrir boca, como dirían Les Luthiers “fuera de programa”, una especie de gazpacho con cebolla caramelizada y te negro. Un detalle, la verdad que moló bastante.

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Después nos fueron trayendo los tres platos, todo lo pedimos para compartir, uno detrás de otro. Nos causaron muy buena impresión los longueirones y la picaña. Quién nos iba a decir que el pepino pegaba tan bien con las navajas. La picaña pequeña, pero bien. No somos muy partidarios de apabullar ciertos cortes de carne con salsas, pero hay que reconocer que en este caso estaba muy bueno.

Lo de los callos de mar y montaña, o sea callos con bacalao, ya fue una cosa acojonante. Picantes y gordísimos, la ración súper abundante. Avisados quedáis de que no es un plato para todos los públicos. La cosa está qué arde.

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No probamos los postres, porque ya habíamos quedado como dios. Otro día volveremos a por ellos.
Sin más nos despedimos justo antes de que el maquillaje desvelase nuestras verdaderas identidades.

En resumen, hacía tiempo que no encontrábamos por Xixón algo tan bueno, novedoso y disfrutón. Enhorabuena a los encargados de la cocina Fredy MoMa y Angel Jiménez.

Un último comentario sobre Mad Can, que a lo mejor al resto del mundo no le importa mucho pero que a nosotros nos agradó realmente porque son detalles que en otros negocios no se valoran como merece.
LA BANDA SONORA DEL LOCAL ES COJONUDA.
También puede ser que de tanto infiltrarnos en líneas enemigas nos estamos volviendo un poco modernotas.

Puntuación: 8.5/10

Taberna Mad Can

Calle Melquiades Alvarez, 3

33201 Gijón

Telf: 984 29 66 43

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