Suena el teléfono de buena mañana. Un colega te pilla con el ojo medio cerrado. “Madre mía ¿qué pasará? no son horas de llamar a nadie” piensas mientras respondes y escuchas “Buenos días, tenemos reservado en Diverxo, cómprate una camisa, y por favor te lo pido intenta que no sea hawaiana”.
Respondes afirmativamente y enciendes el ordenador a ver si en Internet te puedes enterar de qué demonios es eso de Diverxo . Mientras buscas y terminas de despertarte piensas que la cita es el jueves en Madrid y que tienes trabajo, familia y un perro que mea varias veces al día, a ver cómo te arreglas. Has dado tu palabra así que no te queda más que ir a comprar una camisa de persona aburrida “Qué problema tendrá esta gente con las camisas hawaianas con lo que molan”.

Vayamos al grano. La mesa para las 22.00 de un jueves muy jueves. De esos jueves que son casi lunes. Seguro que alguno os habéis tropezado.
Aterrizamos con quince minutos de adelanto en la puerta. Nos hicimos hasta selfies en el escaparate como si no hubiésemos salido de casa en la p̶u̶t̶a̶ vida. Parecíamos un grupo de rock amateur justo antes de su primera actuación importante. Nunca habíamos actuado en un sitio tan elegante y los debuts siempre son difíciles. La fama cuesta y aquí es donde íbamos a empezar a pagar. Poca broma con lo de pagar.

En la entrada un hall muy colorido con cuadros de cerdos, círculos de colores dando vueltas alrededor de cerdos, cerdos saliendo de las paredes, y más cerdos. Nos recibe un camarero disfrazado y después de comprobar la reserva nos sube por las escaleras para entrar al comedor. No sé si os comenté lo de los cerdos.
Nuestra primera sorpresa, es que nos pasean por la trastienda, mientras nos explican cómo está organizada la cocina. Lo normal que hacen en todos los restaurante en los que hemos estado. Hasta nos llevan a la zona de trabajo de Dabiz Muñoz. Bastante guay, la verdad. Le comentamos a Dabiz entre risas que a ver cuando venía él a nuestra casa para enseñarle la sartén de hacer tortillas. Igual lo flipa.

Después de la visita nos acompañan a la mesa, redonda, muy amplia con butacones como para echar la siesta. Cierran todo sin venir a cuento y nos dejan en penumbra rodeados por unas cortinas negras con ojos de gato. Pues nada, acojonados y sin entender muy bien si íbamos a hacer ouija o qué entra el maître y nos enciende pausadamente un candelabro en el centro de la mesa.

– ¿Qué coño pasa aquí?
Susurró uno. Y justo cuando íbamos a mandarle un wasap a Iker Jiménez para que viniese a explicarnos algo.
– ¿Los señores van a querer una cerveza?
– Empezamos a entendernos, nenu.
– ¿Mahou o Alambra?
– Agua, agua, que no bebemos.
– Como deseen.
– Na, es broma, cuatro Mahous.

Esa cerveza supo a gloria mientras decidíamos el menú. Aunque pese a la recomendación de que el más largo de los dos que sirven era contundente ya íbamos con la idea de que sería el que íbamos a escoger. Que se llamara “El XEF y su loca Bacanal Gastronómica” ya nos terminó de conquistar y convencer.
Mientras nos cepillábamos la cerveza leíamos la carta de vinos, el sumiller nos recomendó para empezar vino blanco, cava o Champagne. Y como somos gente obediente comenzamos con un Blanco de Montsalvant 2014.

Y de repente comenzó el XOW.

No podríamos hacer una crítica detallada de todo lo que allí nos alicatamos. Pero sí algunos rasgos generales para que os podáis hacer una composición de lugar. Además si os lo explicamos todo desentrañaríamos demasiado el intríngulis del asunto. Es mejor que lo viváis vosotros mismos.
17 Lienzos recorriendo el mundo y las sensaciones. Y ya de mano os podemos adelantar que fue maravilloso. Cada lienzo una composición gastronómica que puede estar compuesto uno o muchos bocados. Solo esperamos que disfrutéis un poco recreando lo que disfrutamos nosotros y os animéis a ir y sentirlo por vosotros mismos.

Lienzo 1. Viva Mexico cabrones!!!! Mole verde de hinojos y tomillo verde, aguacate, pulpo de roca al vapor y tuétano…… Sandwich crujiente de rabo de toro al mole negro. Taco de huitlacoche con clor de calabaza y palo cortado.


Lienzo 7
. “Vichyssoise” de espárragos blancos al vapor y mantequilla de buffala tostada, arroz rojo japones, yuzu; siracha casera y pimienta sansho… “Condimento” de cochinillo asado.

En este segundo lienzo vamos a hacer un inciso. Dimos un salto en nuestra butaca y un par de servilletazos en la mesa cuando nos mangaron una cola de serpiente. Hostia qué susto. Nos comenta el camarero que es el pan de DiverXO. Y vamos a reconocer que aunque al principio nos sentimos como Karlos Arguiñano en la primera escena de Airbag, más tarde nos dimos cuenta de que la movida esta de la lengua de silicona es un invento cojonudo.
Los esparragos con cochinillo consiguieron que sonasen los cuatro primeros “A co jo nan te” en la sala y ya os podemos anticipar que más adelante sería la palabra más repetida.

Lienzo 11. Vintage time!!! Pollo en “aji-pepitoria” con papa canaria “arruga” en el vapor a la brava con mojo “Canarionikkei” y pollo soufle… Peru, La Mancha, Canarias y Madriz.

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Plato sin nombre.

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Otro inciso para señalar que aunque los sabores nos alucinaron quizás el comentario común fue que la moda de las espumas no nos parece nada apasionante. Será que somos más de morder.

Lienzo 2. “Déjà vu” del mejor Viridiana… Gazpacho agripicante de fresitas silvestres y chile ahumado chipotle. Gamba roja a la “Robata japo”, vainilla y croqueta liquida.

El detallazo de cocinar la gamba en tres puntos. Cola poco hecha casi cruda, cuerpo al punto y cabeza bien hecha. La croqueta líquida para algunos de los componentes de la expedición fue lo máximo de toda la cena. Indescriptible.

Lienzo 6Ventresca de atun rojo “hagashi” a la brasa con “fetuccini” al pesto de sisho y lima. Huevos rotos de codorniz, botarga, lily bulb y bacon!!!

La pipa te la traen sin mechero, no entendemos nada. 😉
Y hasta aquí, que no es poco, la primera entrada que vamos a hacer sobre nuestra aventura en Diverxo.
Os dejamos más y mejor para la siguiente entrada.

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