El Nacional es un gran espacio gastronómico ubicado en una antigua nave de la Barcelona modernista. Hay que buscarlo en pleno Paseo de Gracia, cerca de los famosos edificios de  Gaudí, Domenech i Montaner, Puig i Cadafalch ó Josep Vilaseca i Casanovas, como son, la Casa Batlló,  la Casa Lleo Morera, la Casa Amatller ó la Casa Enric Batlló y otras muchas. 

Para encontrar la puerta tienes que meterte por un pequeño callejón hasta acceder a una nave que se encuentra en un patio de los edificios de Paseo de Gracia. La primera impresión que nos dio cuando por fin conseguimos llegar a él fue que era un antiguo invernadero, pero no, en realidad su última utilización fue un Garaje.

Al entrar, te sorprende por lo monumental y por la distinta decoración de sus zonas, cuenta con 4 estilos de restaurante distintos y 4 barras. Vaya nervios.

Los 4 restaurantes son:
La Brasería, especializada en carnes. Pensada para que puedas disfrutar de todos los pasos de la elaboración, desde el corte, hasta la preparación de la misma, cosa que agradece.
La Llotja, donde poder disfrutar de pescado y marisco fresco.
La Taperia, especializada en tapas frías y calientes y variedad de arroces y fideua.
La Paradeta, para disfrutar de una pequeña parada (como su propio nombre indica), en el que puedes degustar bocadillos, cocas, ensaladas, quesos y embutidos.
Vamos a tener que volver otra media docena de veces para comérnoslo todo.

A parte tienen 4 barras, una de cervezas y conservas, otra de Champagne y ostras, otra de vinos y embutidos y una de cócteles.
Todo muy ordenado, todo muy elegante, todo muy bien.

Lleno de turistas, ya sea bebiendo, comiendo o simplemente dando un paseo para sacar fotos. Así que si te encuentras dentro del recinto, tienes muchas posibilidades de salir de actor secundario en alguna foto o video, sobre todo de los turistas orientales.
No entendemos cómo se les ocurren estas cosas tan finas, pudiendo abrir restaurantes para despedidas de soltero como hacemos en Gijón.

Hasta los baños nos gustaron. En una misma sala los baños de hombres y mujeres, eso sí señalados con sus respectivos carteles para qué sexo es cada puerta con los lavabos compartidos. A la entrada del baño se encuentra un tocador lleno de espejos con luces y taburetes, más que para arreglarse la peña los utiliza para sacarse fotos de postureo. Nosotros nos hicimos 47. No os las ponemos porque no queremos que nos perdáis el poco respeto que nos tenéis.

IMG_7984

Nos decantamos por cenar en la Brasería. Íbamos con ganonas de probar los calçots y de entre los 4 restaurantes, el que nos pareció que tenía mejor receta, era ese. En febrero los 4 restaurantes tenían calçots fuera de carta, cada uno con una preparación distinta.

Como era domingo para cenar no tuvimos problema para coger mesa. Nuestro corresponsal en Barcelona nos había avisado de que los viernes de noche, sábados todo el día y domingos al mediodía se pone hasta la bandera.
El trato de la camarera que nos atendió fue excepcional, se desvivió por explicarnos con todo lujo de detalle la carta y las recetas de los calçots, cosa que es de agradecer porque estábamos más perdidos que una cabra en un quirófano. Tuvo hasta el detalle de decirnos el precio de los platos fuera de carta que no venían en la hoja y nos comentó que no le gustaba que la gente se llevase desengaños. Chapó.

De primero pedimos calçots a la brasa con salsa Romescu. Nos los presentaron ya  pelados al contrario que habitualmente. Al parecer la idea es pelarlos tú antes de comer, tirando de la parte verde. También nos aconsejó comerlos con la mano, que es como se hace tradicionalmente. A buen sitio fue a parar la camarera. Aunque haya gente muy fina que tire de cuchillo y tenedor, no es el caso, en NoSoloCachopos respetamos las tradiciones y nos gusta enfangarnos comiendo. Solo diciéndonos que la tradición también comprendía limpiarse los morros a la manga de la chaqueta nos podría haber hecho más felices.
Decir que estaban cojonudos y la salsa impresionante, para repetir.

IMG_8003

De segundo, una crema de calçots con fritos de bacalao, la verdad es que no nos gusto mucho, la crema estaba tan fuerte que mataba el sabor del bacalao, mucho mejor hubiese sido a la brasa.

IMG_8004

Y para terminar, probamos la butifarra artesa de Calaf a la brasa con patatas fritas, plato contundente, la butifarra estaba rica, pero vamos sin ir más allá. Acompañada en el plato con unas habas (fabas) y a parte una patatas gajo, que estaban muy bien fritas. Fuimos a la cocina a preguntar quien las había hecho y darle une beso en los morros.

IMG_8005

Para beber, unas cañas de cerveza Damm, lo original, es que en todos los espacios te la sirven en un tarro de cristal. Cosas de modernos.

IMG_7999

Al final, no llego ni a 20€ por cabeza, un precio muy asequible para el lugar en el que estábamos. Visita obligada si visitas la Barcelona gastronómica.

Puntuación 7.5/10.
 
El Nacional
Passeig de Gràcia, 24 bis
08007 Barcelona
93 518 50 53
IMG_7989
Entrada al El Nacional
IMG_7985
Barra de Champagne y Ostras
IMG_7982
La Paradeta
IMG_7987
Barra de Cocteles
IMG_7997
Interior de la Braseria
IMG_7986
La Llotja
IMG_7994
La Braseria
IMG_7993
Mesa
IMG_7992
Carta de la Braseria
IMG_8002
Calçots
IMG_8001
Cerveza Damm en el tarro.
IMG_7996
Aceite El Nacional
IMG_7983
Infusiones en la Paradeta
Anuncios